Esta exposición busca rendir un homenaje al apasionado coleccionista, a dos años de su desaparición física, presentando una selección de obras históricas, que buscan destacar el compromiso y la amistad que Jean Cherqui mantuvo con múltiples artistas del Río de la Plata.

En ese sentido el proyecto curatorial se centra en la presentación de obras realizadas entre las décadas de los 40 y 60, relacionadas con las vanguardias de la abstracción geométrica, como lo fueron el arte madi y concreto, por Joaquín Torres García y la Escuela del Sur y algunos precursores del arte óptico cinético.

La exposición comienza cronológicamente con una obra del maestro Torres García y obras de dos de sus discípulos más destacados, José Gurvich y Manuel Pailos. También se presenta una selección de obras de los precursores del arte madi, Carmelo Arden Quin, Gyula Košice, Volf Roitman y Martín Blaszko, seguido de algunas obras de artistas fundamentales del arte concreto rioplatense: José Pedro Costigliolo, María Freire, Alfredo Hlito y Ennio Lommi.

La exposición cierra con obras de la precursora del Arte Óptico Martha Boto y el creador del Arte Generativo Miguel Ángel Vidal con una obra de su primer periodo concreto.

El doctor Jean Cherqui fue un empresario inquieto y creativo que introdujo en Francia los llamados medicamentos genéricos y un apasionado coleccionista que reunió en su laboratorio de Aubervilliers una colección de aproximadamente 5000 obras de arte moderno y contemporáneo.

A modo de breve presentación podemos mencionar, que después de vender algunas farmacias que poseía, Cherqui dejó a fin de los 60 su tierra natal, Argelia (durante el complejo proceso de independencia) para instalarse en Francia.

En 1971 adquiere un pequeño laboratorio farmacéutico, que gradualmente fue creciendo, hasta ocupar un gran espacio en Aubervilliers, lugar donde en la actualidad se encuentra la sede de la Fundación Jean Cherqui.

Durante los 80 el dinámico empresario, comprende la importancia de los medicamentos genéricos y los comienza a fabricar, introduciéndolos paulatinamente en el mercado francés. Al tiempo que mejora e innova en la fabricación de esos fármacos, descubre el mundo del arte contemporáneo y en particular el de los artistas relacionados con la abstracción geométrica en sus múltiples variantes: como son el Arte Madi, el Concreto y el Óptico cinético.

Rápidamente este descubrimiento se transforma en una pasión, Cherqui sin duda se sintió identificado con estos artistas entusiastas de la ciencia y la razón, que trabajan como científicos inventores, promoviendo con sus obras la participación del público y que además en su mayoría eran emigrantes.

Así, la sede del laboratorio va dejando el espacio de producción de medicinas almacenar su basta colección de obras de artistas originarios de América Latina, Europa y Asia. Esta pasión nunca lo abandonó y fue transmitida a su nieto Matthias Chetrit, que es el actual director de la fundación con sede en Aubervilliers.

(Texto de Manuel Neves)