Del Magreb a Japón, un fabuloso viaje a través del tiempo y el espacio para descubrir los misteriosos y fascinantes orígenes del oro y su maridaje con las artes textiles.
El metal más precioso y noble del mundo, objeto de envidia, símbolo de riqueza y esplendor, signo de elegancia y refinamiento... Descubierto hace casi 7.000 años, el oro nunca ha dejado de fascinar a la humanidad. Material por excelencia para todo tipo de habilidades, experimentos y tradiciones, se ha utilizado desde la Antigüedad para fabricar joyas, adornos y armas. Ya en el quinto milenio a.C. se utilizaba para embellecer los primeros tejidos de lujo que vestían los hombres de poder. Durante los siglos siguientes, hábiles tejedores y artesanos -romanos, bizantinos, chinos, persas y luego musulmanes- desplegaron las técnicas más ingeniosas para crear tejidos verdaderamente artísticos en los que las fibras de seda o lino se entrelazaban con hilos y láminas de oro.
Desde los primeros ornamentos cosidos a las ropas de los muertos hasta los extravagantes vestidos de la artista china contemporánea Guo Pei que puntúan toda la exposición, desde las sedas tejidas en oro del mundo indio e indonesio hasta los relucientes kimonos del periodo Edo, la exposición despliega la historia milenaria del oro en las artes textiles. En un diálogo que combina el descubrimiento científico y la perspectiva artística, revela la deslumbrante belleza, diversidad, tecnicidad y riqueza de los trajes de una vasta región que se extiende desde el Magreb hasta Japón, pasando por los países de Oriente Próximo, India y China.